Son sin duda las actividades de descanso número uno pero requieren cierto tiempo y algo de organización y material. Son muy variadas y conviene centrar bien el disparo.
A nivel gratis total, la palma se la llevan los paseos por la playa siempre y cuando no haya gente. Conviene que el agua moje los pies. De vez en cuando hay que pararse para mirar el horizonte. Disfrute absoluto tanto en soledad como acompañado con buena conversación.
Fuera del gratis total, lo que más descansa es la pesca submarina. Si bien las últimas regulaciones del asunto nos han convertido en unos apestados sociales quedan buenos escondites para practicarla en libertad. Un dato: no pasan las horas mientras se practica pesca submarina, el tiempo se para y el mundo exterior desaparece.
Por lo demás, el resto queda reducido a la embarcación en un sentido amplio, sea canoa, sea tabla de surf, sea barca de remos, sea yate…