
El televisor, frente a lo que se piense, suele ser un mal compañero de descanso. Lo mejor es acudir a otras actividades un poco más imaginativas, sobre todo porque el chicle del ojo es egoista. No respeta tus propios gustos, siempres estás a merced de la programación.
Una forma de venganza consiste en hacer una buena selección de las buenas series del momento y enchufárselas directamente. No es algo para hacer una vez al mes, ni siquiera una vez al trimestre, pero sí una vez al año. Le pides la serie completa a un amigo, o la compras enterita. Y a verla capítulo tras capítulo, con palomitas, con la mantita, y si puede ser en una casita del pueblo con buena chimenea, mejor que mejor. Que si un Prison Break, que si 24 horas…
Mejor re veo Friends